Una Argentina dividida y marcada por la inflación vota en la antesala de las presidenciales

Casi 36 millones de ciudadanos están convocados a votar el próximo domingo en las elecciones Primarias, Abiertas, Simultáneas y Obligatorias (PASO). Inseguridad, inflación y violencia enfrentan a los ciudadanos.

Actualidad 11/08/2023 redacción WTF redacción WTF
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Desde que comenzaron a realizarse en 2009, las PASO se convirtieron en una especie de ensayo rumbo a las elecciones definitivas, ya que son internas partidarias en las que debe participar toda la población debido a que el voto es obligatorio.

 Además, también representan la "verdadera" encuesta, ya que ese día se terminan las especulaciones de los estudios de opinión, que en los últimos años se han desprestigiado como herramienta electoral y de análisis previo en vista de los frecuentes errores de sus vaticinios.

 En esta ocasión, la ciudadanía podrá participar en la definición de la candidatura presidencial de 15 partidos o coaliciones, con un total de 27 aspirantes. No obstante, la atención está centrada en sólo cinco de ellos, ya que representan a las fuerzas políticas con mayor intención de voto.

 Las PASO sirven, también, para depurar las candidaturas, ya que el 22 de octubre sólo podrán competir por la presidencia los partidos o coaliciones que este domingo logren al menos el 1,5 % de los votos.

 Ya en la elección general, para ganar la presidencia en primera es necesario obtener por lo menos el 45 % de los sufragios. La otra posibilidad es que sólo se logre el 40 %, pero con una diferencia de 10 puntos con respecto al segundo lugar. 

Si no se dan estos escenarios, los dos candidatos más votados participarán en una segunda vuelta prevista para el 19 de noviembre. Quien sea electo, asumirá el 10 de diciembre y comenzará un Gobierno que terminará en 2027.

 A nivel nacional, las PASO también incluyen la definición de las y los candidatos que el 22 de octubre competirán por una de las 135 bancas en la Cámara de Diputados y por los 35 escaños que estarán en juego en el Senado.

 Además, se elegirá a los candidatos a gobernadores en las provincias de Santa Cruz, Entre Ríos y Catamarca.

Incógnitas

Una es la interna de la coalición opositora Juntos por el Cambio, en la que compiten el jefe de Gobierno de la Ciudad de Buenos Aires, Horacio Rodríguez Larreta, y la exministra de Seguridad, Patricia Bullrich.

 Hasta ahora, ninguna encuesta marca tendencias definitivas como para vislumbrar un claro favorito. De hecho, la tensión entre ambos ha derivado en fuertes enfrentamientos públicos, con acusaciones cruzadas de "campaña sucia".

 La intensidad de la pelea se debe, en gran parte, a que ambos están convencidos de que, sin importar quién sea el candidato, Juntos por el Cambio tiene garantizado el triunfo en las elecciones debido al desgaste del Gobierno de Alberto Fernández, quien llega a la recta final de su gestión con escasos niveles de popularidad o valoración positiva, apenas rondando el 20 %.

 Otra duda que se resolverá el domingo es el verdadero nivel de simpatías electorales con los que cuenta Javier Milei, el aspirante único del partido de ultraderecha La Libertad Avanza, que se convirtió en el candidato emergente de este proceso.

 En las elecciones a gobernador que hubo en 14 provincias este año, sus candidatos obtuvieron magros resultados. Sin embargo, las encuestas siguen posicionando a Milei con intenciones de voto de alrededor del 20 % e incluso algunas vaticinan que podría pasar a segunda vuelta.

 Por eso, las PASO serán definitivas para descubrir si efectivamente el diputado es competitivo o si sólo fue un fenómeno político, mediático y pasajero sin mayor trascendencia.

Por la alianza oficialista y peronista Unidos por la Patria compiten el ministro de Economía, Sergio Massa, y el dirigente social Juan Grabois, cuya postulación pareciera más bien simbólica porque no cuenta con elevadas simpatías electorales.

 Además, Massa llega apoyado por el mandatario y la vicepresidenta Cristina Fernández de Kirchner, lo que pareciera suficiente para obtener el voto mayoritario de la militancia, no así del resto de la población que dividirá sus preferencias entre esta y otras coaliciones.

 La duda, en este caso, es cuánta intención de voto real tiene Massa, ya que representa a un Gobierno que dejará niveles récord de pobreza, inflación y devaluación, siendo, además, el ministro de Economía responsable de no haber mejorado este rubro.