La confesión de la cocinera de Diego Maradona: “Se cansó y dijo basta”

Deportes 01 de febrero de 2021 Por S&
Monona, quien atendió al Diez antes del final, reveló la intimidad de sus últimos días. El momento de la muerte, la relación con sus hijas y más.
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Rompió el silencio. Monona dio detalles de las últimas horas de vida de Diego.

Romina Milagros Rodríguez, apodada Monona por Diego Maradona, fue su cocinera hasta los últimos días y contó algunos detalles inéditos de cómo era su vida. Estuvo presente en el momento final, hasta intentó reanimarlo y ahora reveló cómo era vivir con el Diez. Qué hacía, cómo se llevaba con las hijas, qué comía y más. Habló en exclusiva con el programa de América, Los Escandalones.

 
Todo lo que dijo Monona

-Los que estábamos siempre eran gente de seguridad, el sobrino y yo. Después el secretario y a veces venía el masajista. Ese era su entorno.

-Había que llevarlo, su malhumor. Si no quiere comer no comía, tenía sus horarios, era todo como él quería, siempre manejó todo. Quería poner a dieta a todos, lechuga y tomate para todos me decía.

-Le decía de 'usted', de 'vos', 'Dieguito', 'mi enano… ". Según cómo estaba. Todos los días a la 7 le gustaba bailar, ir al fogón. A él más que todo le faltaba una mamá. Extrañaba mucho a su madre.

-Cuando planchaba venía a la cocina a contarme sus anécdotas de chico. Que viajaba en tren, sus hermanas, amaba a su familia.

-A las 8 (de la mañana) se arrancaba. Desayuno, tomaba su cafecito con tostada de casancrem y mermelada de arándanos. El mate le gustaba para compartir, cuando veía que se apagaba todo accionaba.

-El baile nunca faltaba. Decía pongan música. 

-Siempre quería sopa, de verdurita, con pollo. Era sencillo, iba de un extremo al otro. De comer osobuco a rana. El pescado le encantaba.

-Tenía sus momentos de bajón, de tristeza. El vivía a su manera, a su forma,. Quería estar con todos pero a su forma. Amaba a todo el mundo.

-La relación con las hijas: "Las hijas estuvieron siempre. Gianinna, cuando la llamaba, estaba. Con Jana era otro vínculo, no era lo mismo que con las otras. Era paternal pero no tan pegada como con los otros chicos. Eran todos iguales pero era distinto. Dalma también, pero se hablaba mucho por teléfono. Todos estuvieron presentes los hijos".

-Rocío Oliva no fue más a la casa. Terminaron bien. Después empezó a ir más Verónica (Ojeda) con Dieguito (Fernando), lo adoraba. Entraba el nene y le cambiaba el humor. A lo último se llevaba re bien, un lazo hermoso tuvo con su hijo. Jugaban, iban al patio.

-Diego era terrible, a mí me hacía poner colorada, ja, no le importaba nada.

-Los viejos compañeros que se hacen los grandes amigos jamás los vi, los que si estaban eran los (de Gimnasia) de La Plata, sus jugadores, lo que dicen que estuvieron… Los de México sí, pero los demás, puro bla, bla. Eso me indigna, todos decían soy amigo de Diego. Muchos hablan pero nadie estuvo. Se hacen los amigos, llorando en el velatorio, todo mentira.

-Se hacía el chistoso, estaba a dieta, si no comía él no comía nadie.

-Miles de veces me decía ‘andá y echá a todos’. A veces quería estar solo, yo lo entendía, Te levantabas y tenías gente en tu casa. Quería estar sentado en el sillón mirando tele.

-Hay muchas cosas que se dicen. Diego sabía todo, se hacía el boludo pero sabía absolutamente todo. Me decía, 'los dejo correr hasta donde yo quiero, después les corto las piernas'. Se daba cuenta si le faltaba un reloj, se daba cuenta de todo.

-Salía a caminar todos los días y cuando empezaron a sacarle fotos no quiso salir más. Le sacaban fotos al toque, le dolían mucho las rodillas.

La última noche: "Lo último que hablé, una noche no quería comer, le hago un sandwich y un té. Dicen que no comió pero es mentira, yo los conté y faltaba uno. Se lo comió Diego, es mentira que no comió. No quería sacarse la remera, quiero dormir me dijo".

Quería estar solo, quería descansar, estar tranquilo. Se ponía loco con la gente. Con Luque se agarró pero lo hacían jodiendo, en chiste.

-¿Luque era su médico?

-Si.

-¿Le hacía caso a Luque?

Si.

-¿Quería otros médicos?

-No.

El día de la muerte: “Ese día no… Mucha locura. No sé si es verdad o mentira (si lo escucharon moverse). Yo cuando lo vi ya estaba ahí… Lo único que recuerdo es el conteo que no quiero ni acordarme, 1, 2, 3, vamos. Es muy fuerte. La enfermera contaba, cuando le hacían el RCP. No hubo manera”.

-¿Qué es lo que más te impactó?

-Que no despertaba, yo estaba como loca. Lo retaba, le decía ‘vamos Diego’. Les decía a los médicos que siguieran intentando, que él no se iba a dejar morir. No queríamos escuchar eso, que ya está. Nadie podía creerlo. Fue re duro. 

-Estábamos todos tratando de revivirlo. Estaba la enfermera con el de seguridad. Es mentira que la psiquiatra le hacía el rcp, si no sabía ni cómo se hacía. Me decían a mí que le haga respiración, no podía. Era una locura, ese conteo quedó en mi cabeza por días. En el medio vino un médico vecino y nos dijo que siguiéramos haciendo eso. Estábamos todos afuera y sale una médica y dice ‘ya está’.

-Gianinna llegó cuando estaban las ambulancias. Yo no sabía si ir a calmarla o dejarla sola. Después llegaron todos, todo el mundo. Claudia, Verónica, Gianinna, Dalma, todos.

-¿Quería vivir? 

-Para mí él dijo basta de todo. Si decimos como era él, hacía milagros, podría estar vivo. Para mí que estaba cansado. 

1611678581_224908_1611678821_noticia_normal_recorte1Dalma Maradona, asqueada con los audios del médico Luque el día de la muerte del Diez

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