PSG le dio otro duro golpe al Barcelona y aleja a Messi de Cataluña

Deportes 16 de febrero de 2021 Por S&
El equipo de Pochettino aplastó al blaugrana 4-1, con un Mbappé imparable. Por tercer año consecutivo el equipo no compite y hay olor a ciclo cumplido.
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Ni la filtración de su millonario contrato ni las hostilidades del fisco español. Tampoco los maltratos de los dirigentes catalanes, esos que esmerilaron el vestuario y se llevaron puesto a Luis Suárez, por ejemplo. Son varias las cuestiones que se podrían enumerar, pero la realidad es que las derrotas como la que sufrió este martes contra París Saint Germain son las que alejan cada vez más a Lionel Messe de Barcelona.

Fue caída 4-1 con un Kylian Mbappé -marcó un triplete- en modo bestial. Una Champions más que parece que se va a escapar para la Pulga, que la ganó por última vez en 2015 y en las pasadas tres ediciones se quedó afuera tras sufrir hirientes goleadas. No es competitivo el Barça en Europa y eso es lo que más aleja a Messi del Camp Nou.

Está claro que este Barcelona de Ronald Koeman no se parece en nada al del Pep Guardiola o al de Luis Enrique. Pero tiene una conciencia que lo diferencia de los equipos de Ernesto Valverde o Quique Setién: se reconoce inferior a algunos rivales y no juega al fútbol con nostalgia. Los últimos Barça, esos que cayeron estrepitosamente contra Roma, Liverpool o Bayern Munich, salían a la cancha a jugar como si el tiempo no hubiese pasado, buscando atacar con desenfreno y manejar el balón a puro pases cortos. Este equipo del holandés, no: contra el PSG se plantó como un equipo más pequeño que juega contra un coloso de visitante. Replegado, sin presionar y pasivo, cediéndole el balón y el territorio al rival. Así planteó el juego el Barça en el Camp Nou. A los románticos puede que la idea le parezca una aberración, aunque la realidad es que se ajusta mejor a la coyuntura, porque este Barcelona modelo 2021 es un conjunto que ataca normal y que defiende horrible.

Fue meritorio y audaz lo de Mauricio Pochettino: salió a atacar a un equipo que cuenta con Messi. Es cierto y se dijo que este Barcelona no mete miedo, pero igual hay que plantarse en Cataluña con los laterales como si fuesen extremos, con tres delanteros definidos, con un volante central que nació enganche como lo es Leandro Paredes (de enorme rendimiento) y con dos interiores que presionaron las salidas de Busquets y Pedri. Porque se podría prever que PSG jugase metido atrás y lanzado para esa flecha hiriente que es Mbappé. Pero no: los franceses llegaron a España para pisar fuerte.

Barcelona generó oportunidades porque tiene jugadores de jerarquía en los metros finales. Messi siempre será Messi, ahora y a los 60 años. Entonces, un segundo le alcanza al rosarino para inventar algo: cada vez que se encendió, el Barça creció. De una pelota larga y exacta de la Pulga para De Jong llegó el penal de Kurzawa al volante holandés. No perdonó Messi y anotó su gol 27 en 30 partidos en fase de octavos de final de Champions League. Iban 25 minutos.

Pero ni tratando de defender atrás se defiende bien Barcelona. El regresó de Gerard Piqué no significó mayor solidez. Marc-André ter Stegen volvió a demostrar porqué es uno de los mejores arqueros del mundo. Sergiño Dest no se va a olvidar nunca del baile de novela que le dio Mbappé.

El francés de 22 años cada vez amenaza más con sentarse en la mesa de Messi y Ronaldo: marcó un hat-trick. El tercero fue una belleza: contra letal y definición al ángulo. Keane anotó, de cabeza, el restante del PSG.

Partido definitorio de Champions y goleada en contra, una fórmula que se repite en Barcelona. Y así, Messi se aleja cada vez más de Cataluña.

S&

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