Anya Taylor-Joy: "Mi calidad y mi actitud hacia la vida es de Argentina"

Espectáculos 01 de marzo de 2021 Por redacción WTF
La ganadora de los Globos de oro insulta y piensa en argentino. "Agradezco mucho esa parte de mi historia. Me siento muy orgullosa de venir de Argentina", asegura la estrella de 24 años.
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Anya Taylor-Joy ganó a sus 24 años su primer Globo de Oro gracias a su papel como Beth Harmon, la huérfana prodigio del ajedrez que ha enamorado a la crítica y al público en la serie "Queen's Gambit" (Gambito de dama).

El mérito es doble, ya que Anya ganó en una tira grabada en inglés y hace poco confesó que su lenguaje real es el argentino, que hasta los 8 años no empezó a hablar en inglés y que piensa en "porteño". 

Sus padres Jennifer Marina Joy y Dennis Taylor tienen una reserva natural privada en el Delta del Río de la Plata y uno de sus hermanos vive en Buenos Aires, adonde viaja con frecuencia. 

"Buenos Aires, tienes mi corazón", posteó alguna vez Anya, que encontró traumática la mudanza al Reino Unido cuando era niña y se negó a hablar inglés durante dos años porque quería volver a Argentina. Anya reveló que pasaba mucho tiempo en la escuela “llorando en los baños”.

"Vengo de muchos lugares, pero mi calidad y mi actitud hacia la vida es de Argentina. Agradezco mucho esa parte de mi historia. Me siento muy orgullosa de venir de Argentina", afirmó a la BBC.

Nació el 16 de abril de 1996 en Miami (EE.UU.) y es la menor de seis hermanos. Su padre es un empresario argentino con raíces escocesas y su madre, una psicóloga nacida en Zambia cuyos ancestros son ingleses y españoles.

Su familia se trasladó a Buenos Aires cuando era bebé y hasta los seis años todo lo que hablaba en casa era español. Por ese entonces su familia se mudó a Londres (Reino Unido).

"Adoro a mi familia, aunque me pasé la vida rodeada de adultos. Nunca me sentí como una niña. No me quejo, solo que estuve mucho tiempo sola, a mi aire, jugando en bosques donde me inventaba criaturas, brujas, seres mágicos. Me montaba obras enteras en español", dije de su infancia en una entrevista que concedió al diario El País.

Según ha relatado en varias ocasiones, de esa etapa le quedó esa identidad, su "lengua materna", "sus primeros amigos" (que confiesa que aún conserva) y el gusto por "la empanada y los churros rellenos de dulce de leche".
Y una cosa más: el temperamento. "Cuando me enfado, insulto en castellano", advierte.
 

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