Antes de comprar una casa descubre si existen espíritus en ella

Curiosidades 19 de marzo de 2021 Por S&
¿Por qué algunas casas parecen propicias para las apariciones, y qué pretenden los fantasmas que aparentemente están instalados en ellas?
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La mayoría de la gente piensa que una casa encantada es una edificación en ruinas, con habitaciones semidestruidas y con pasillos llenos de ecos, pero no todas las apariciones ocurren en estos entornos tipo Hollywood. Los fantasmas, parece, pueden escoger cualquier residencia, desde la cabaña más humilde hasta la casa más suntuosa. Ninguna edificación, pues, está inmune a ellos. Los trucos de luces o de la mente casi pueden explicar muchas de las llamadas apariciones.

Se ha demostrado, por ejemplo, que algunas personas experimentan alucinaciones fantasmales durante el estado semiconsciente del sueño, que puede darse cuando una persona se despierta de un sueño profundo. Pero los cazadores de fantasmas siguen inflexibles en su afirmación de que algunas casas son realmente visitadas por seres etéreos, y los muchos casos bien documentados de actividad fantasmal continúan desafiando las explicaciones racionales. Con el aumento de las visiones fantasmagóricas que se registran casa año, ¿es posible que tantas personas se equivoquen? 

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Apariciones sublimes

Ninguna casa majestuosa digna de respeto puede subsistir sin un fantasma, dicen los escépticos, y en algunos casos probablemente tengan razón. Al mismo tiempo, merece la pena tener en cuenta que, en su mayoría, estas casas han seguido perteneciendo a la misma familia durante generaciones y tienen muy fuertes vínculos con el pasado.

Según la opinión generalizada, la residencia real más encantada de Escocia es el Castillo de Glamis, casa de familia de los Duques de Strathmore y residencia de la Reina Isabel durante su niñez. Su fantasma más conocido es un ser mezcla de hombre y monstruo, supuestamente nacido de un Duque anterior que mantenía a la pobre criatura escondida de la vista de la gente en una habitación secreta. Pese a innumerables intentos, nunca se ha encontrado dicha habitación.

También existe el gran fantasma femenino que, según se cree, es Lady Glamis, del siglo XVII, quien supuestamente envenenó a su esposo y fue posteriormente quedada en la hoguera por brujería. 

El edificio también alberga a su propio vampiro, una antigua sirviente que fue emparedada por sus malos comportamientos. 

La Abadía de Woburn, residencia de los Duques de Bedford, es otra casa real inglesa que, según se cree, fue encantada por un antiguo sirviente que había sido maltratado. El espíritu hace sentir su presencia en la sala de televisión, donde se abre sola una puerta, tras la cual se entreabre otra al otro lado, en una habitación contigua, como si el espíritu dibujara una especie de recorrido fantasmagórico.

Los espíritus de dos de las esposas condenadas por el rey Enrique VIII, James Seymour y Catherine Howard, se pasean majestuosamente, se afirma, por los pasillos del Palacio de Hampton, cerca de Londres. La institutriz de los hijos del rey Enrique, Sybil Penn, también anda por el edificio desde que trasladaron su tumba, que estaba cerca de la iglesia de Hampton, cuando ésta fue destruida por un rayo en 1892.

El Castillo de Windsor, mientras tanto, es conocido por el fantasma del mismo rey Enrique, junto con los espíritus reales de Carlos I (que fue decapitado públicamente), Isabel I y Jorge III.

Entre las muchas residencias encantadas del mundo se encuentra la Casa Blanca, donde el presidente Abraham Lincoln (él mismo famoso por sus poderes psíquicos) fue visto por otro presidente, Theodore Rosevelt, y por la Reina Guillermina de Holanda. 

La Casa Yarralumba, en Canberra, residencia del Gobernador General de Australia, recibe regularmente la visita de un fantasma pequeño de piel oscura, que, según se cree, es el espíritu de un sirviente aborigen que quiere recuperar una joya muy valiosa que, según la leyenda, se esconde allí. Incluso el Nº 10 de Downing Street tiene un fantasma, del cual se dice que es el de un político de la época de la Regencia.

Misiones fantasmagóricas

Creer en los fantasmas se relaciona a menudo con las antiguas enseñanzas que decían que el alma y el cuerpo se separan a la muerte, pero que el alma puede permanecer “apegada a la tierra” si tiene algún tipo de problema. Ciertamente, ha habido muchos informes de fantasmas que aparecen ante amigos y parientes cuando están a punto de morirse, como si el difunto hiciera un intento de arreglar los asuntos pendientes antes de partir hacia el mundo espiritual. Otros fantasmas, según parece, regresan para vengarse de los vivos.

Este parece haber sido el propósito de Christopher Slaughterford, que fue ahorcado en 1709 tras un juicio absurdo en el que se le acusó de haber matado a su novia. Inmediatamente después de su muerte, apareció el fantasma de Slaughtergord en casa de su sirviente, haciendo ruido con las cadenas que lo habían mantenido en la cárcel. Pocos días más tarde el sirviente se ahorcó, y luego se descubrió que había sido él mismo, y no Slaughterford, quien había matado a la prometida.

Muchas casas dicen estar encantadas por “calaveras que gritan”, que de vez en cuando emiten gemidos que hielan la sangre en venganza por no haber recibido un entierro justo. Uno de los más famosos ejemplos reside en Bettiscombe Manor, en Dorset, donde una calavera fue mantenida en un tocador durante más de 200 años.

Quitar la calavera, que, según se cree, ha pertenecido a un esclavo negro, de su lugar dentro de la casa se tradujo en gritos espeluznantes.

En la huella de los fantasmas

Los relatos sobre fantasmas tienen generalmente muchas cosas similares. En su mayoría, los testigos dicen haber visto figuras imprecisas y colgantes, ruidos inexplicables de golpes y ráfagas repentinas de aire. Algunos informes también se refieren a un olor agrio que invade la habitación justo antes de la aparición.

El ejemplo más famoso es el de la Casa Hannah, una mansión de Indianápolis del siglo pasado construida por un millonario granjero americano que se oponía vehementemente a la esclavitud. Los especialistas que han visitado la casa han visto cuadros caerse de las paredes, puertas que se abren y cierran solas, y cucharas volando por el aire.

También se han oído ruidos de madera crujiendo. Lo más notable, sin embargo, es el terrible olor a podrido, similar al de la gangrena, que surge repentinamente en ciertas habitaciones, provocando náuseas y jaqueca. Se han hecho muchos intentos para localizar la fuente del olor, ninguno con éxito, y la limpieza parece no tener ningún efecto. Misteriosamente, se ha informado que algunas habitaciones tienen olor o rosas… 

La historia dice que esta mansión estuvo una vez conectada con un túnel por donde los grupos de esclavos eran contrabandeados hacia el sur antes de la Guerra Civil norteamericana. Uno de estos grupos quedó enterrado vivo durante un terrible incendio que consumió parte del edificio. Aunque jamás se han descubierto restos humanos, muchos aún sueñan con hallarlos. 

 

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