Prueba piloto: discoteca inglesa hizo fiesta sin mascarillas ni distancia para 3.000 personas

Actualidad 01 de mayo de 2021 Por S&
Los asistentes debieron dar negativo para Covid-19 a un test realizado 24 horas antes y se harán seguimiento dentro de cinco días.
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Después de más de una año de restricciones por la pandemia de coronavirus, unas 3.000 personas de la ciudad inglesa de Liverpool recibieron permiso para celebrar sin tapabocas ni distancia social en una discoteca, en lo que fue una clara prueba de que la vida de a poco comienza a volver a la normalidad.

Con un fuerte operativo de seguridad, que incluyó agentes de policía y perros vigilando la zona, la discoteca Circus permaneció abierta entre las 14 y las 23 para acoger el histórico evento, bautizado The First Dance (El Primer Baile). La entrada fue exclusiva para invitados que fueron capaces de demostrar que no tenían coronavirus. Se trató de una prueba organizada por el gobierno británico para evaluar el riesgo de contagio. Hubo gel desinfectante para las manos en el lugar, pero no se exigieron mascarillas.

Los asistentes deben haber dado negativo en un test de antígenos de Covid-19 en las 24 horas previas a la fiesta en el club Circus de la ciudad inglesa, en el interior del cual quedaban abolidas las normas de distancia social.

El DJ Yousef Zaher, propietario del Circus Liverpool que acogió la fiesta, apenas podía creer lo que estaba ocurriendo. “Estoy enormemente emocionado, puedo sentir cómo se libera la presión cuando estoy a punto de poner música”, dijo al comienzo de la celebración. “Creo que la gente se emocionará, es mucho para asimilar después de 14 meses de nada”, añadió.

 “Junto con el equipo del Ayuntamiento de Liverpool, hemos elaborado de forma segura estos eventos juntos, con un enfoque singular para ayudar al Reino Unido a acercarse a la vida más allá del COVID-19, lo que para mí y para Circus ha sido un gran honor”, expresó Zaher.

En la misma línea, la directora de Cultura de Liverpool, Claire McColgan, aseguró que “ha sido un proceso particularmente difícil ya que el sector nocturno no ha estado abierto durante más de un año”. Sostuvo que se trata de un “evento diferente al que la gente está acostumbrada, desde el proceso de emisión de boletos hasta obtener una prueba PCR negativa para que se le permita la entrada”.

Asistentes al evento lo sintieron como una realidad paralela o como si hubieran regresado al 2019 con una máquina del tiempo, sin saber que al año siguiente aparecería un virus que mataría a millones de personas y cambiaría el mundo para siempre.

El experto de la agencia pública de salud inglesa Iain Buchan explicó a los medios que este test servirá para comprobar cómo se transmiten las actuales variantes del SARS-CoV-2 en grandes masas de gente.

Su equipo utilizará medidores de dióxido de carbono para detectar "bolsas de aire estancado" dentro de la discoteca, que estará plagada de pequeñas cámaras para que los científicos puedan seguir los movimientos de los asistentes.

Las autoridades pedirán además a quienes hayan participado en la prueba piloto que se sometan a un test PCR cinco días después para controlar la expansión del virus.

Este es el quinto experimento con masas de gente que lleva a cabo el Reino Unido en las últimas dos semanas.

Los primeros grandes eventos con público fueron la semifinal de la Copa de Inglaterra en Wembley, donde se permitió astir a 4.000 espectadores; una competición de billar en Sheffield con 1.000 espectadores, la final de la Carabao Cup, también en Wembley, con 8.000 personas, y una conferencia de negocios en Liverpool con 1.000 asistentes.

Lydia, de 21 años, abrazó a sus mejores amigos apenas llegó a la fiesta. “Solíamos salir tres o cuatro noches a la semana. Es increíble estar de vuelta. Quería empezar a beber para prepararme esta mañana, estaba tan emocionada”, expresó a inews.

Eden y Meghan, ambas de 19 años, comenzaron a prepararse para la discoteca con un bronceado falso con 24 horas de antelación. Dijeron que perder sus noches de fiesta durante la pandemia fue “como un infierno”.

“No parece real, pensé que llegaría aquí y no habría nadie, como si fuera falso”, señaló Eden. “Estaba muy nerviosa”, indicó Meghan. “Es tan bueno estar de vuelta”, agregó.

Sobre el final de la noche, los cañones de confeti estallaron en la pista de baile sobre los miles de asistentes, mientras se escuchaba la letra del acto principal del evento, The Blessed Madonna.

El evento continuará este sábado, también de 14 a 23 horas, y se espera una cantidad de personas similar a la del viernes.

Con más de 127.000 muertes por COVID-19, el Reino Unido es el país más afectado por la pandemia en Europa. Pero la situación sanitaria ha mejorado notablemente, con menos de 3.000 infecciones al día y unas 20 muertes diarias, lo que ha llevado al gobierno a poner en marcha una desescalada gradual de su tercer confinamiento, impuesto desde principios de enero.

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