Indian Wells: Schwarztman estuvo lejos de su nivel y cayó en cuartos ante Norrie

Deportes 14 de octubre de 2021 Por S&
El Peque jugó un flojo partido, perdió por 6-0 y 6-2 ante el británico y no pudo meterse en las semis del torneo californiano.
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Diego Schwartzman llegó a los cuartos de final del Masters 1000 de Indian Wells con la confianza en alto. Porque tras mostrar algunas dudas en sus dos primeros partidos, le había dado una clase de tenis en octavos de final al noruego Casper Ruud. Pero este jueves, no pudo repetir esa actuación y se despidió del torneo con una durísima derrota. El Peque, undécimo preclasificado y número 15 del ranking, cayó por 6-0 y 6-2 ante el británico Cameron Norrie, 26° del ranking, en apenas una hora y 13 minutos de juego.

Hacía cinco años que el argentino no perdía un partido a tres sets ganando dos games o menos. La última vez que el porteño había sido superado por un rival sin poder ganar más de dos games había sido en abril de 2016, en su debut en Houston. En aquella ocasión, cuando se ubicaba en el 88° escalón del ranking, cedió por un doble 6-0 ante el chipriota Marcos Baghdatis, 39° de la clasificación. Desde entonces, en todas sus derrotas se había llevado al menos tres games.

Vale aclarar que no se cuenta la caída en la primera ronda de Río de Janeiro 2019 ante el uruguayo Pablo Cuevas, en la que también pudo ganar solo dos juegos, pero se retiró con el marcador en contra 1-6 y 1-4, por molestias musculares.

Norrie, que es entrenado por el argentino Facundo Lugones, aprovechó el mal momento de su rival y enseguida sacó una buena ventaja con un juego de alto nivel. Quebró en el primer y el tercer games -en este último, ganando todos los puntos- y se adelantó 4-0.

El Peque -que metió apenas el 33 por ciento de sus primeros saques- empezó a jugar un poquito más en el quinto juego, en el que respondió bien a algunos tiros muy esquinados del europeo y levantó dos break points. Pero siguió errando mucho. Norrie, mucho más cómodo en la cancha, aprovechó su tercera chance de quiebre para ponerse 5-0. Y luego cerró el set con su servicio.

El porteño pudo finalmente ganar su primer game en el arranque del segundo capítulo, aunque no sin trabajar, y se adelantó 1-0 con su saque. Eso le permitió soltarse un poco. Sin embargo, Norrie le devolvía todas las pelotas y no lo dejaba ganar regularidad; y el Peque, apurado por encaminar la recuperación, continuaba equivocándose demasiado. 

Así, en el tercer game, el británico tuvo dos nuevas chances de quiebre. El argentino salvó la primera con una buena pelota profunda, pero cedió en el segundo con otro error no forzado, que lo dejó 1-2 abajo en el marcador. 

Schwartzman no se desanimó y en el juego siguiente, recuperó el servicio en un juego en el que fue a buscar los puntos y terminó concretando el break en su tercera oportunidad, gracias a una pelota larga del británico, para el 2-2. "¡Vamos!", festejó, con un grito que se hizo eco en el estadio.

Poco le duró la alegría, porque el europeo, enchufadísimo en el partido, le devolvió el golpe con otro quiebre, que selló con una devolución cruzada imparable, y a continuación confirmó la ventaja con su propio servicio (4-2).

Aunque la impotencia y la frustración se reflejaba en su lenguaje corporal y en sus gestos, el Peque seguía buscando la recuperación. Pero Norrie no le daba espacio ni tiempo y aprovechaba cada equivocación del argentino. Así, el británico consiguió un nuevo break y se puso 5-2, con la chance de cerrar el partido con su servicio. Y así lo hizo: ganó el game en cero y se metió entre los cuatro mejores del certamen.

En su camino hacia los cuartos de final, Schwartzman ya había tenido dos durísimas pruebas, que superó con dos muestras de fortaleza mental impresionante.

En el debut ante el estadounidense Maxime Cressy (145°), había levantado dos match points en contra en el tercer set (5-4 y 40-15) para imponerse luego por 6-2, 3-6 y 7-5. Y en la tercera ronda, también había protagonizado una levantada, tras ceder el primer set y arrancar el segundo 1-3 ante Daniel Evans, a quien terminó venciendo por 5-7, 6-4 y 6-0. 

Este jueves, la historia fue otra. El porteño nunca encontró su juego ni pudo molestar a su adversario, que jugó en un nivel altísimo, lo venció con comodidad y se metió en las semifinales.

Schwartzman, igual, podrá sacar algunas cosas positivas de su paso por el desierto californiano: además de las reacciones en los dos primeros compromisos, el gran rendimiento que mostró en octavos ante Ruud ante el que había cortado una sequía de dos años sin victorias ante top 20 en canchas duras.

"Estoy jugando mejor y por suerte esta semana lo estoy haciendo bien. La confianza está en alta", había comentado feliz tras vencer al noruego.

Por eso, el golpe de la dura derrota ante Norrie le dolió mucho. Deberá dar vuelta la página rápido, para encarar lo que resta de la temporada.


 
 
 

 
 
 
 

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